Monday, February 27, 2006

TERAPIA RACIONAL-EMOTIVA

En la foto, Aaron Beck (izq) y Albert Ellis (der).

Aspectos Básicos y Centrales de los ABC DE la Terapia racional-emotiva

La terapia racional-emotiva es un tratamiento cognitivo-conductual, semejante a la terapia cognitiva de Beck (1985), y con varias cosas en común también con la PNL (Programación Neuro-Lingüística). Desarrollaré aquí sus ideas centrales. Albert Ellis, su creador, (1985) escribe: “la terapia racional-emotiva mantiene que los humanos son criaturas con un propósito, es decir, llevan consigo metas generales y específicas (G, es decir, goals). Casi siempre sus metas básicas son:
1) permanecer vivo y
2) ser razonablemente feliz mientras se esté vivo”.
Cuando algunas de estas metas (que pueden ser metas rígidas y absolutistas (irracionales) o metas adecuadas y conducentes al crecimiento personal (racionales) no son cumplidas, las personas llegan a psicoterapia planteando:

A (Activating). Antecedentes, acontecimientos activadores, experiencias activantes, actividades o agentes con los que la gente tiene problemas.

C (Consequences). Consecuencias emocionales, conductuales y cognitivas de esos problemas.

La gente tiende a creer que A causa C, pero Ellis (1973, 1985) nos ha mostrado que A causa B, y sólo entonces B causa C. Así, la secuencia es:

A (Activating). Antecedentes, acontecimientos activadores, experiencias activantes, actividades o agentes con los que la gente tiene problemas.

B (Beliefs). Creencias racionales (rB: rational beliefs) o irracionales (iB: irrational beliefs) sobre los hechos activadores que tienden a conducir a C (Consequences).

C (Consequences). Consecuencias emocionales, conductuales y cognitivas, sean gratificantes o perturbadoras, derivadas de B.

La terapia consiste en:

D (Disputing). Disputar creencias irracionales: detectarlas, discriminarlas de las creencias racionales y debatirlas.

E (Effective). Efectividad, significa las creencias racionales efectivas que reemplazan a las creencias irracionales de la gente, y también las emociones efectivas y las conductas funcionales efectivas que reemplazan a las emociones perturbadoras y a las conductas disfuncionales (Ellis, 1985).

Por ejemplo:

Dedo se encuentra muy perturbado porque dice que ha sido rechazado por una compañera de curso, y además sus calificaciones no van bien en el colegio. Cuenta esto a su terapeuta. Dedo dice, textualmente:

“ella se dio cuenta de que soy un pobre estúpido”.

Su terapeuta le responde: “¿y por qué dices que eres un pobre estúpido?, tú no eres un pobre estúpido, simplemente eres alguien con ciertas dificultades académicas, pero que lo puede superar”.

Al hacer esto, el terapeuta reemplazó una creencia irracional por una creencia racional. Las creencias racionales (rational Beliefs: rBs) de la terapia racional-emotiva son aquellas cogniciones, ideas y filosofías que ayudan y alientan el logro de las metas básicas o más importantes. Las creencias irracionales (irrational Beliefs: iBs) son aquellas ideas, cogniciones y filosofías que sabotean y bloquean el logro de las metas básicas o más importantes.

Dedo puede contestar: “Pero es que es imposible para mí, no puedo mejorar”. (iB desesperanza, tremendismo).

Su terapeuta puede decirle: “Imposible es una palabra muy fuerte, sin duda es posible para ti mejorar. Puede costarte, pero sin duda es posible. Además, si te cuesta, en cierta forma es mejor, así no sólo solucionarás un problema, sino que además aprenderás mejor cómo solucionar tus problemas.”

Continuando con el tema de la muchacha por quien se sintió rechazado, Dedo puede decir: “Le pedí un lápiz y ni me miró. Estoy tan avergonzado, ese día me entregaron una prueba y tuve una nota 3.” (iB: creencia de leer el pensamiento, saltar a las conclusiones).

Su terapeuta puede responder: “Dedo, seguramente estabas tan avergonzado que distorsionaste las percepciones de todas las cosas que te pasaban, probablemente a ella ni siquiera le importó qué nota hayas tenido, eres tú quien estaba muy preocupado de eso, eso no significa que a los demás les preocupara. Muchas veces, somos más duros con nosotros mismos de lo que los demás los son con nosotros. Si no te pasó el lápiz, puede haber sido porque no te escuchó, sea porque estaba preocupada de saber su nota o de cualquier otra cosa”.

Dedo responde: “Pero es que, no sé, siento que debería haberme respondido” (iB: pensamiento de “todo o nada”).

Su terapeuta le puede decir: “No es bueno tener los “debo” y los “debería ser así” muy rígidos en la vida, éstos te quitan libertad. Te propongo planteárselo así: “sería agradable que ella me hubiese respondido. Si no me respondió, puede haber sido porque estaba preocupada de otra cosa, igual como tú, yo, y todo el mundo a veces no escuchamos a personas que nos dicen algo, porque estamos preocupados de otras cosas en ese momento, y esto no quiere decir que “rechacemos”(iB: etiquetamiento) a esas personas.”

Si, después de indagar en todas las posibilidades, el terapeuta y Dedo llegan a la conclusión de que efectivamente la muchacha “no quiso oír” a Dedo (es poco frecuente que se llegue a esta conclusión), el terapeuta puede decir: “Bueno, aunque ella te haya oído y no haya querido prestarte atención, igualmente puede haber sido porque estaba haciendo algo que para ella en ese momento era importante, igual como tú y yo a veces no hemos querido atender a personas porque estamos concentrados en algo, y eso no quiere decir necesariamente que “rechacemos” a esas personas.

Situándonos en una situación (A: acontecimiento) aún más desfavorable, si se llega a la inevitable conclusión de que la muchacha no quiso prestar atención a Dedo porque no se sintió cómoda en su presencia o no le pareció interesante conversar con él en ese momento, el terapeuta puede decir: “Bueno, si ella no se sintió cómoda eso no quiere decir que la próxima vez que le hables no se vaya a sentir cómoda, y mucho menos aún quiere decir que ninguna de las veces que le hables ella se va a sentir cómoda. Si todos esperásemos que apenas le hablemos a alguien que nos gusta, siempre necesitamos obtener una respuesta positiva (iB: generalización excesiva, pensamiento “todo o nada”), no existirían las conquistas ni los procesos de galanteo. Además, en última instancia, si no eres bien recibido por ella eso no necesariamente habla acerca de ti, también (o a veces, más bien) habla de ella: ella puede estar refugiándose haciéndose la chica guapa o inaccesible, y eso puede ser por inseguridad de ella. Más aún, sea por la razón que sea, si no puedes acceder a ella eso no implica que sea un motivo para auto-evaluarte (positiva o negativamente), porque hasta ahora esta excesiva auto-evaluación te está haciendo mal. Más bien lo adecuado de hacer es, yo diría, aceptar las cosas como son, aprender algo de la situación y dirigirte a otra chica que te pueda interesar. Si una chica no te recibe bien, suponiendo que es así realmente y no es porque tú estás exagerando una actitud de ella que te pareció “rechazo” y/o porque ella se sintió incómoda en ese momento pero la próxima vez tendrá (o, quizá, ya tiene) interés en conversar contigo y/o porque ella es insegura y necesita ser la chica bonita inaccesible, si la razón no fuera nada de esto y en verdad ella no estuviese interesada en ti, eso de ninguna manera "significa" que otras chicas no van a estar interesadas en ti. Además, si te está yendo mal en dos áreas de tu vida en este momento (en el estudio y con una chica), esto de ningún modo quiere decir que te está yendo mal en todas las áreas de tu vida en este momento (iB: generalización excesiva), como puedes ver por la buena relación que tienes con tus padres, con tus amigos, el hecho de que tienes una bella casa de tu familia, etc.” Aquí el terapeuta puede revisar aspecto por aspecto de la vida de Dedo, preguntándole a él, para que él vea que las cosas van bien en muchos otros aspectos de su vida. “Además, que tengas estos dos problemas ahora no quiere decir que no los vas a superar, sin duda puedes superarlos y en eso vamos a trabajar aquí”.

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